viernes, 14 de abril de 2017

Lo viejo y lo nuevo, dos caras tenebrosas de una misma moneda.



Pertenecer a una estirpe que se pierde, de los que ya no queda casi nadie excepto nosotros. Ser los guardianes de antiguas tradiciones y querer conservar esa sabiduría que con seguridad, se perderá con nuestra caída. Esa imagen idílica nos hace poseedores de la verdad, la antigua y única verdad que ha pasado de generación en generación.

Ser parte de la vanguardia avalada por métodos científicos, liberados por fin de doctrinas obsoletas, La verdad desnuda aparece ante nuestros ojos cuando, despojados de prejuicios y limitaciones, podemos investigar y experimentar, sacar conclusiones y poseer la verdad desvelada por la razón. La única verdad.

Estas dos verdades enfrentadas, parecen polarizarse y convertir a gente corriente, en irreconciliables enemigos, sobre todo cuando se trata de Artes Marciales. Para los primeros, modificar cualquier movimiento o concepto es perder la pureza del linaje, avocados irremisiblemente a la degradación y la ineficacia de dicha sabiduría por culpa de la acción del tiempo, la desmemoria o, del secretismo de las técnicas más refinadas, solo aptas para aquel que es merecedor tras décadas de servidumbre y que muchos maestros se han llevado a la tumba sin trasmitirlas, por recelo hacia sus alumnos o por esperar demasiado.

Los segundos, quizás imbuidos de la arrogancia que proporciona la juventud y el ansia del éxito fugaz que proporciona la inmediatez, pasan por alto el hecho de que en la simplicidad y la eficacia que proporcionan las técnicas ejecutadas sin freno por alguien joven y vigoroso, queda después un camino plagado de lesiones y dolores. Gloriosas contiendas que, dejan tras de sí innumerables victimas, héroes y porque no decirlo, mártires.

Ambos mundos, como dos dimensiones paralelas que jamás se tocan pero que ocupan el mismo espacio, pertenecen al mágico entorno donde se forjan nuestras leyendas, el Tatami.

lunes, 10 de abril de 2017

Fundamentos de Aikido: Kata de desplazamientos (Ashi No Ho)





En este post colgaré uno de los primeros videos que he creado donde explico
visualmente y a cámara lenta, los desplazamientos que usamos en nuestros
entrenamientos de Aikido recogidos en una Kata que he llamado Ashi No Ho.
Inspirada en un trabajo similar de nuestros compañeros de Castlerock, me parece
una pieza fundamental y, el primer paso para entender las explicaciones acerca
de las primeras técnicas de Aikido.



Pronto tendremos un video mas acabado. Espero os sea útil en vuestros
entrenamientos.



Juanmi Sensei




viernes, 7 de abril de 2017

AIKIDO: PRE-ENTRENAMIENTO I



Todos sabemos que iniciar una actividad deportiva es muy duro. La primera fase de acondicionamiento físico está llena sensaciones desagradables, tanto para el que inicia por primera vez como para aquel que después de un periodo de inactividad, vuelve a sus entrenamientos regulares. Agujetas, cansancio, falta de motivación y, un inexistente plan progresivo de acondicionamiento físico, nos puede llevar a quemarnos físicamente, a una lesión o simplemente, al abandono.
Hablamos constantemente de las Artes marciales como un camino personal, de que peleamos contra nosotros mismos, de la superación personal y todas esas frases bonitas del tipo New Age que nos encanta aplicarnos a nosotros mismos para sentirnos especiales e importantes, pero la realidad es bien distinta. La verdad es que, cuando empiezas por primera vez, un entrenador que ya tiene un grupo de personas trabajando a un ritmo óptimo te dirá algo así como “haz lo que puedas, pero debes ponerte al nivel de los entrenamientos lo antes posible". Eso se traduce en muchos casos como “bienvenido al grupo, pero no tengo tiempo para ti, ponte las pilas y no estorbes”. ¿Pero qué hacer para ponerse al nivel de la clase? ¿Lo que pueda? ¿Sin directrices?

El progresivo acondicionamiento físico inicial para la práctica de una actividad deportiva es una asignatura pendiente para casi todos los entrenadores de la vieja escuela.

La clave del éxito radica en una evaluación previa del estado físico del alumno, de un plan de progresión seguro y eficaz que garantice resultados y, por supuesto, en una buena organización de los entrenamientos, en ofrecer una estructura de enseñanza bien organizada y lógica que permita saber en qué lugar exacto de progresión nos encontramos.

Un buen entrenador debe crear un “carril de aceleración” para el nuevo miembro, que le permita incorporarse de forma progresiva y con garantías de éxito.
Antes de enredarnos con tablas de ejercicios, dietas, tiempos de ejecución y descanso y demás, debemos saber qué tipo de habilidades necesitamos para la práctica de esa tarea a la que nos vamos a dedicar, que tipo de cuerpo vamos a construir  y cuanto tiempo vamos a tardar en hacerlo sin acelerar ni retrasar los resultados.

La idea del PRE-ENTRENAMIENTO  surge de la necesidad de entrenar a una persona para que se pueda sumar a un grupo ya establecido y pueda seguir el ritmo normal de la actividad y disfrutar de ella. Esta es una de las claves para que un grupo crezca y se consolide sin perder el ritmo de progresión ni se estanque.
Para poder implantar un sistema de PRE-ENTRENAMIENTO, debemos organizarnos en el tiempo que tenemos o, del espacio de práctica del que disponemos. Por supuesto, debemos evaluar la condición física inicial y establecer el sistema de progresión para completar con éxito la fase de PRE-ENTRENAMIENTO.


En el próximo post, profundizaremos un poco más sobre este concepto y proporcionare algunas herramientas que os serán muy útiles.


Aquí os dejo un ejemplo de cómo podríais hacerlo:

Modelo de disposición de tiempo.

PRE-ENTRENAMIENTO
ENTRENAMIENTO
Calentamiento
Básico
Esta fase es común para todos los deportistas del grupo. Acondiciona y prepara el organismo para un ejercicio más intenso de forma progresiva.

Ejercicios
 de
alta intensidad
Programa en el que el iniciado tiene tiempos o intervalos de descanso más largos y actividad y sesiones más cortas.
Tiempos estipulados por el entrenador, dependientes de la fase de la temporada en la que nos encontremos.
Entrenamiento
especifico
En el que alternaremos entrenamientos técnicos de aprendizaje y repetición dentro de su nivel con otros generales de aprendizaje por imitación y transferencia.
Adquisición y consolidación de las habilidades necesarias para la práctica de nuestra actividad, combinado con tiempos de vuelta a movimientos base que consolidan el aprendizaje realizado con anterioridad
Estiramientos
Y
Vuelta a la calma
Ejercicios en el que los limites deben estar vigilados para evitar típicas lesiones por exceso de estiramiento.
Ejercicios que mantienen nuestro organismo en el segmento adecuado de tonificación y elasticidad óptimo.


martes, 4 de abril de 2017

La realidad de una practica. La practica de una realidad..

La mayoría de las veces que practicamos Artes Marciales con un compañero, nos gusta asumir el rol del que realiza la técnica y vence al otro. Nos solemos preguntar ante la eficacia de nuestras técnicas mientras nos imaginamos defendiéndonos de forma efectiva de un ataque salvaje perpetrado por alguien que nos supera físicamente, pero a nadie se le pasa por la cabeza la idea de que sea al revés. A nadie le gusta que lo proyecten salvajemente o que lo hieran para estar convaleciente durante semanas o meses.

Pues estadísticamente estaréis mas veces en el segundo caso que en el primero, ¿A que jode? pues si lo pensáis bien, formularos esta pregunta ¿cuánto tiempo habéis estado lesionados por causa de una práctica descontrolada con un compañero que quiere darnos una lección de eficacia y, cuantas veces os habéis visto envueltos en una pelea real en la que habéis puesto en práctica vuestras habilidades marciales?

Si fuéramos totalmente sinceros, y desgraciadamente para algunos que no engañan a nadie, podemos ver en el tatami más gente lesionada por un descuido o una mala práctica que gente peleando en las calles.
Esas lesiones perduran en el tiempo si no se les da el tratamiento y el descanso adecuado.
Las lesiones reales no son como en las películas de la televisión, que disparan al héroe en la pierna y sigue correteando media película más como si nada. En la realidad, si te rompes un dedo del pie, se te acaba el entrenamiento un par de semanas mínimo, pues imaginaros si fuerais proyectados contra el pavimento de una calle sin saber siquiera habilidades de Ukemi.

Mi consejo es el siguiente, si queréis llegar a viejo y tener una larga y continuada practica de Artes Marciales, debéis usar el sentido común y cuidad a vuestro compañero de prácticas, y él a vosotros. Usad los elementos de protección adecuados para entrenar. Escuchad a vuestro cuerpo y usad el sentido común. El descanso, la comida y el restablecimiento de las lesiones son tareas tan importantes como la misma practica en si.

Juanmi Sensei.